16 marzo 2014

Profesores para el cambio y la innovación

El final de esta semana (desde el jueves 13 de marzo hasta el sábado 15), lo hemos dedicado a participar en el módulo intensivo autonómico del programa de "Profesores para el Cambio y la Innovación" de Escuelas Católicas. A nuestro módulo han venido la Madre Pilar Yuste, Directora Titular del Colegio Nazaret Los Realejos, de Tenerife, y la Madre Cristina López, Directora Titular del Colegio Santa María de los Volcanes, de Arrecife, Lanzarote. Ambas pertenecen a las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, misma Entidad Titular del archifamoso Colegio Montserrat, de Barcelona.

Las dos Madres en acción

El programa consistía en un somero repaso a las metodologías del trabajo cooperativo, el aprendizaje basado en problemas y en proyectos de comprensión y en las Inteligencias Múltiples. Los tres primeros ya los conozco, gracias a la formación que emprendimos el curso pasado en el Centro. La teoría es la misma, pero ahora me ha pillado con algo más de experiencia, por lo que he podido descubrir matices nuevos, aspectos que antes habían pasado desapercibidos y nuevas posibilidades.
          
Apuntes sobre el PBL



Sin duda, lo que más me ha interesado ha sido el tema de las Inteligencias Múltiples y las maneras de incorporarlas al aula. Era una inquietud que tenía de hace tiempo y que he incorporado a mi portfolio docente para este año. Me vengo del curso con la herramienta para generar paletas de actividades con las IM, que ahora hay que poner en práctica. Como en tantas cosas, voy tarde, ya que en el curso he coincidido con compañeros de otros centros que están hartos de hacer paletas y de aplicarlas al aula. Así que no podemos tardar en ponernos manos a la obra. Porque el nuestro es un sistema educativo bastante rígido, destinado a un tipo de alumno que destaca en la inteligencia lógico-matemática o en la inteligencia lingüística, pero que necesita abrirse a las IM y al aprendizaje de todo tipo de alumno, puesto que no todos tienen que hacer selectividad, aunque el modelo tiene que valer también para quienes piensan hacerla.

Apuntes sobre las IM


Una representación de los hemisferios del cerebro...
Las IM me dan una oportunidad para lograr que todos los alumnos tengan su oportunidad. Me permiten también convertir el aula en lo que yo quiera. A mí me gustaría que mi clase fuera un gabinete de investigación y divulgación histórica, donde existen fuentes de información diversas: un archivo-biblioteca, tanto analógico como digital (a través de internet), con algunas piezas de museo y en la que se producen objetos que ayuden a la difusión de la historia y facilitan la reflexión sobre nuestro papel en el mundo actual.
El contacto con otros compañeros, como siempre, de lo más enriquecedor de este tipo de encuentros y cursos. Descender a la terrenalidad del aula, de los problemas concretos que surgen en la aplicación de estas técnicas y las soluciones que van encontrando, sin duda nos permitirá caminar como enanos que somos, pero a hombros de gigantes.
Y dos o tres ideas que nos transmiten las madres: la primera y más importante, es que no podemos estar discutiendo todo el tiempo sobre la partitura y hemos de empezar a tocar. Ya iremos afinando y acompasándonos con la práctica. En el Cole, uno de los principales frenos durante el año y medio que llevamos en el proceso, ha sido el pensar que no estábamos seguros de que lo que estábamos programando estaba bien y las dudas sobre cómo hacerlo. Y la respuesta sólo la encontraremos haciendo. Hay que introducir cambios para mejorar, modernizar, afianzar. Y los cambios nos harán descubrir necesidades que iremos cubriendo poco a poco para mejorar lenta pero constantemente.
Otra idea importante, el trabajo cooperativo es el gran motor del cambio. Trabajar en cooperativo implica introducir otros cambios y otras metodologías innovadoras cuya naturaleza es el trabajo cooperativo, como los proyectos, PBL, etc. Por ahí, me parece, hay que ir marcando el camino.
En cualquier caso, es necesario desarrollar estas metodologías desde que los alumnos son pequeños, aprovechando así la potencialidad ilimitada del cerebro en las edades tempranas. Con ello lograríamos motivar e introducir en el aprendizaje a todo tipo de alumno, estableciendo la "comprensión" como paradigma educativo, frente a memorización, enseñanza o incluso aprendizaje. La comprensión permite relacionar lo aprendido con su vida y hacerlo significativo.
Para terminar, el resultado de una de las actividades propuestas por las madres, el decálogo para el fracaso de la clase:
  1. Dar la clase sentado en la mesa del profesor.
  2. Hablar más tiempo que los alumnos.
  3. No reconocer ningún mérito a los alumnos.
  4. Sentirse superior a los alumnos.
  5. Enjuiciar todo el tiempo a los alumnos.
  6. Amenazar con la calificación.
  7. "Cerrar" la clase para que no deje de ser tu feudo.
  8. No atender a la diversidad, confiando en que sabrán seguir el ritmo que marco.
  9. Considerar que el estado normal del alumno es el de mentiroso, vago y que copia.
  10. Tener tanta "experiencia" que no te haga falta preparar la clase y puedas improvisar sobre la marcha.
Teniendo claras estas normas que dirigen directos al fracaso profesional (y personal, diría yo), el reto es evitar cada día caer en la tentación de reproducir conductas pedagógicas del pasado (por errata, casi escribo "del pesado", pero habría valido también).
Y por último, el himno a la alegría cerebral, entonado como culminación a nuestros descubrimientos sobre el funcionamiento del órgano pensante y sus hemisferios. No me dio tiempo a grabarlo entero, pero con lo que hay podemos hacernos una idea de a qué se dedican 300 profes cuando dejan fluir su inteligencia musical, dirigidos por dos monjitas innovadoras, jejeje... Este video se lo dedico a mis compañeros Luis, Alicia y José Antonio.


 

10 marzo 2014

Ruptura matrimonial y su incidencia en centros educativos

Hace poco he recibido el libro "Procesos de ruptura matrimonial y su incidencia jurídica en los centros educativos", del abogado sevillano Jesús Muñoz de Priego Alvear. Es una obrita breve, de 120 páginas, concebida para su consulta y uso en los centros educativos, por personas generalmente legas en materias jurídicas. Este buscado carácter divulgativo e informativo se compagina con el rigor y la utilidad técnica de la obra.
La necesidad de orientaciones claras al respecto es bien palpable para cuantos nos dedicamos a la educación. Como indica su contraportada: "Es manifiesta la existencia de un cada vez mayor número de rupturas matrimoniales. Éstas han traído a los colegios situaciones novedosas de convivencia, nuevas exigencias y la necesidad de una nueva formación y capacitación de su personal para saber poder afrontar los conflictos que se generan. El presente trabajo tiene como objetivo principal el que los centros educativos, sus representantes y sus docentes y trabajadores sepan cómo actuar ante las incidencias que se puedan producir provocadas por una ruptura matrimonial".
Consta la obra de tres capítulos. El primero lleva por título "la crisis y ruptura matrimonial: conceptos y regulación jurídica". Su contenido es exactamente el que indica este título, la explicación de los conceptos jurídicos en relación a la problemática de las rupturas familiares, muchas veces confundidos o mezclados en el lenguaje cotidiano, pero con perfiles técnicos que conviene diferenciar. Así, lo primero es distinguir entre separación de hecho, separación legal, divorcio y nulidad. Todos estos supuestos pueden darse de mutuo acuerdo mediante convenio regulador pactado, o en proceso contencioso. Desgrana también el libro los conceptos de patria potestad; guardia y custodia, el régimen de visitas, comunicación y estancia; el domicilio familiar y ajuar doméstico, la pensión de alimentos a favor de los hijos y la pensión compensatoria. Es muy útil tener claros todos estos conceptos y su implicación en la dinámica familiar y la educación de los hijos, en lo que a los centros educativos se refiere.
El segundo capítulo es el que resultará más útil a los centros, ya que es el que explica de forma clara y simple las implicaciones jurídicas para el centro educativo de las crisis y rupturas matrimoniales. Consta de 7 epígrafes, que se cierran con un breve resumen del contenido esencial, haciendo todavía más fácil el manejo de la obra por directivos y docentes interesados. Estos epígrafes, y el contenido de los resúmenes, son los siguientes:
  • El paso previo e inexcusable: la información al centro. Necesidad de recabar la misma. El centro educativo, desde el mismo momento en que tenga conocimiento directo (por información de los padres afectados o del hijo de los mismos que sea alumno del centro) o indirecto (por comentarios de otros padres, porque el tutor ha recabado la información como consecuencia de un cambio de actitud del menor, etc) debe solicitar a ambos padres copia de la última sentencia de separación o divorcio, a fin de analizar cómo el contenido de la misma va a afectar a la actuación ordinaria del centro. Esta actuación necesaria del centro, es previa y definirá la postura a adoptar por el mismo en el resto de aspectos que vamos a analizar.
  • Petición de certificados por parte de los padres. El centro no está obligado a hacer los certificados que puedan serle requeridos por las partes, en un proceso de ruptura familiar. Si lo solicita uno de los padres, debe confirmarse que posee la patria potestad, en cuyo caso puede informársele de los extremos relativos a su hijo que pregunte, pero solo verbalmente. Igualmente se le informará que el centro sólo emitirá certificados a petición judicial, con lo que pueden pedir la realización del mismo como prueba en el procedimiento civil de ruptura matrimonial que estén siguiendo, en cuyo caso el centro lo realizará en los términos y el contenido que le sea requerido.
  • Comparecencia en juicio. Cualquier docente del centro puede ser citado para testificar en el procedimiento de regulación de las medidas sobre la patria potestad y la guarda y custodia de los hijos alumnos del centro. Es jurídicamente obligatoria la comparecencia. En ocasiones será para ratificar un informe o certificado previamente solicitado y aportado al procedimiento.
  • Recogida del menor del colegio. La recogida del menor del centro le corresponde al progenitor que ostente la guarda y custodia, o a las personas que éste autorice, según el sistema de acreditación de este extremo adoptado por el centro, salvo que coincida con el comienzo del régimen de visitas del progenitor no custodio, en cuyo caso la recogida corresponderá al progenitor que tenga el régimen de visitas y a quien éste autorice.
  • Información de evaluación y seguimiento del alumno a los padres. La información sobre la evolución educativa del alumno le corresponde por igual a los progenitores que ostenten la patria potestad, por lo que el centro educativo debe facilitar y hasta favorecer el ejercicio de este derecho.
  • Visitas y entrevistas con los hijos en horario lectivo. El centro educativo no es lugar de encuentros y visitas, por lo que, en principio, no debe permitirse el acceso a los menores y aún menos en los tiempos que no le corresponda la atención directa del menor.
  • Decisiones ordinarias y extraordinarias que afecten a la vida del menor. En este epígrafe se desarrolla la manera de actuar ante la elección de centro educativo o el cambio del mismo, la realización de actividades extraescolares, la participación en ceremonias y celebraciones religiosas o el cambio de domicilio. En el resumen se indica que en las decisiones ordinarias, el centro atenderá a lo que diga el progenitor que ostenta la guarda del menor. En caso de decisiones más extraordinarias, el centro también tendrá en cuenta de inicio lo que diga el progenitor que ostente la guarda y custodia del menor, salvo queja o rechazo explícito del otro progenitor, que manteniendo la patria potestad, no ostenta la guarda y custodia. En dicho caso se suspenderá la participación del menor en dicha actividad hasta recibir una resolución judicial que resuelva el conflicto en concreto o un documento de mutuo acuerdo de los padres. En el supuesto específico de cambio de centro escolar, lo idóneo es garantizar que la decisión es consensuada entre ambos progenitores con patria potestad, y si no fuera así, debe ponerse en conocimeinto de la Administración educativo y, en principio, abogar por mantener la situación preexistente, a fin de evitar varios traslados sucesivos de centro al menor.
El tercer capítulo es mucho más breve que los anteriores, haciendo referencia a los menores en situación de desamparo, que suelen quedar bajo la tutela de una entidad pública. En estos casos también suelen ostentar la guarda, o bien delegar esta en entidades autorizadas o personas físicas (supuestos de acogimiento residencial o familiar. La regla general en estos casos es que el trato con relación al centro educativo es paralelo a una situación normalizada.
En definitiva, un libro sumamente interesante con información legal y consejos prácticos sobre la forma más adecuada de actuar en estos supuestos cada vez más frecuente en la sociedad actual.

29 enero 2014

La LOMCE vista desde abajo

Siempre me he considerado una persona perteneciente a la base del sistema educativo. Aunque en los últimos años me vengo ocupando de otras funciones en el Centro, donde realmente me reconozco profesionalmente es en el aula, con la tiza en la mano (bueno, vale, con el iPad y el proyector digital), rodeado de hormonas flotantes en el ambiente e intentando introducir alguna idea en la mente y algún proyecto en el alma de los muchachos y muchachas de los pupitres.
Pues bien, desde esta posición, privilegiada posición, uno observa con cierto estupor las idas y venidas de nuestros líderes políticos, las grandilocuentes manifestaciones, sus buenas y sus malas intenciones en el ámbito educativo. Y la sensación es de desesperanza, de resignación-indignación, de rabia. Con estas cosas no se juega. Porque no nos engañemos, cuando una maestra de infantil está enseñando a colorear está también sentando las bases de una persona; cuando el profe o la seño de Primaria está enseñando a leer y escribir, está dotando a una persona de las herramientas de su libertad y su crecimiento. Cuando un profesor de ESO o Bachillerato explica su materia, está regalando oportunidades de dignidad, solidaridad e integridad a los ciudadanos de este país. La educación lo es todo y desde luego, es la base de la sociedad. Con estas cosas no se juega.
Pero nuestros pequeños hombres de Estado, porque son pequeños, llevan años, décadas, jugando y dando tumbos con la educación en España. Y así nos va, ciertamente. Por no remontarnos mucho más atrás, recuerdo la exceptica ilusión con la que seguimos la propuesta del Ministro Gabilondo en la legislatura anterior para llegar a un Pacto de Estado por la Educación y las reacciones y posturas del entonces principal partido de la oposición, básicamente de desprecio y rechazo basado en la más visceral e irracional ideología, que hicieron naufragar el bienintencionado intento de Pacto. Visceralidad e irracionalidad que el entonces partido en el gobierno y hoy principal partido de la oposición ha recibido la propuesta de Ley que el actual gobierno, de la entonces oposición, ha presentado, tramitado, guisado y comido. Calificativos gratuitos a la entonces propuesta de Pacto y hoy Ley, sin la más mínima argumentación política y ni mucho menos, técnica. No, porque lo propone el partido contrario. Ni el más mínimo intento de dialogar, pactar y resolver pacífica y democráticamente el conflicto. Bonito ejemplo para nuestros alumnos.
Basta ya. El sistema educativo al completo, privado, concertado y público, desde el interino más reciente hasta el catedrático de instituto más rancio, y a su lado la sociedad al completo, claman de forma cada vez más sonora por un verdadero Pacto de Estado por la Educación, que deje a un lado definitivamente las miserables diferencias partidistas y doten a un servicio público tan esencial como la educación de la estabilidad, seguridad jurídica y recursos necesarios para hacer progresar a este país de una vez por todas.
Dicho esto, qué valoración podemos hacer de una Ley que nace con la amenaza de muerte planteada por la oposición casi en pleno. Qué lastimita de Ley... Así y todo, en un verdadero ejercicio de buena fe, voy a intentar ir explicándome y explicar a quien quiera leerlo, las novedades, aportaciones y permanencias que se han producido con la reciente entrada en vigor de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, alias LOMCE. Y voy a intentar hacerlo con cierto espíritu positivo. Porque desde el aula se ve la educación de forma ligeramente diferente a como se ve desde el escaño, me temo. Ellos podrán rebuznar todo lo que quieran, montar todos los numeritos que se les ocurran (cierta vergüenza ajena con la foto de la oposición con su famoso pacto de derogación o con las numerosas perlas que el ínclito Ministro Wert nos ha dejado a lo largo de todos estos meses...), pero el profe que entra cada mañana a las 8 en su clase con una sonrisa en el rostro, está muy por encima de esta lamentable clase política que nos ha tocado en suerte. Y mi sueño educativo para mis alumnos, no hay Ley que me lo quite. Así que intentaré aprovechar las oportunidades que la LOMCE me da para cumplir mi sueño educativo, y con las dificultades que me ponga en el camino, haré lo que llevo haciendo en mis 15 años de docencia, bordearlas, incluirlas en el currículum, tirar para adelante y seguir soñando.
Con este espíritu, voy a comentar en esta entrada el primer apartado del Preámbulo, que dice cosas preciosas. Dejaré para otras entradas el resto de la Ley, donde dice lo contrario. El primer párrafo del Preámbulo no hay quien pueda estar en contra. Dice literalmente: "El alumnado es el centro y la razón de ser de la educación. El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio. Todos los alumnos y alumnas tienen un sueño, todas las personas jóvenes tienen talento. Nuestras personas y sus talentos son lo más valioso que tenemos como país".
El alumnado es el centro y la razón de ser de la educación. No sus familias, ni los profesores, ni los Centros, públicos o concertados, ni las Administraciones Educativas, ni los partidos políticos, ni los ministros de educación ni los gobiernos. El alumnado. Hasta aqui, bien. Y un alumnado que logremos convertir en personas autónomas, críticas, con pensamiento propio. Maravilloso. Y que puedan cumplir su sueño, desarrollar su talento y convertirse en la mejor versión de sí mismo que puedan. Este primer párrafo es una preciosidad.
El desarrollo del talento de las personas está muy presente en este apartado. Un poco más adelante se dice que todos los estudiantes poseen talento, pero la naturaleza de este talento difiere entre ellos, en consonancia con los avances que la psicopedagogía va experimentando. Me resuena aquí el eco de las Inteligencias Múltiples de Gardner, o el desarrollo de las Competencias Básicas, ya introducidas con la LOE en nuestro sistema educativo. Por ello, se nos dice que la lógica de esta reforma se basa en la evolución hacia un sistema capaz de encauzar a los estudiantes hacia las trayectorias más adecuadas a sus capacidades, de forma que puedan hacer realidad sus aspiraciones y se conviertan en rutas que faciliten la empleabilidad (ah, esta palabrita y todo lo que conlleva, y que tan rápido aparece en la Ley, con lo bien que iba el preámbulo).
Inmediatamente después de la atractiva declaración de que "detrás de los talentos de las personas están los valores que los vertebran, las actitudes que los impulsan, las competencias que los materializan y los conocimientos que los construyen", aparece un párrafo con un tono radicalmente distinto. En él, se habla ya directamente del bienestar de un país, de la capacidad de competir con éxito, de acceder a puestos de trabajo de alta cualificación. Como si el sueño del que se hablaba al principio fuera este...
Y termina este apartado indicando que "en la esfera individual, la educación supone facilitar el desarrollo personal y la integración social" y que "solo un sistema educativo de calidad, inclusivo, integrador y exigente, garantiza la igualdad de oportunidades y hace efectiva la posibilidad de que cada alumno o alumna desarrolle el máximo de sus potencialidades".
En definitiva, un primer apartado con muy buenas intenciones y otras intenciones algo más oscuras, pero que en general puede compartirse en su casi totalidad. Poco a poco iremos viendo en cuáles de estas intenciones pone el acento la Ley y a cuáles dedica sus mayores esfuerzos.

30 diciembre 2013

Creencias sobre la educación.



Ando estos días redactando mi portfolio docente. Entre otros aspectos, tengo que redactar mis creencias sobre la educación. Estas son algunas de ellas:
Aunque llegué a la Educación indirectamente, sigo en ella en actitud de aprendizaje, aunque esa actitud creo que la tendría en cualquier trabajo. Así pues, soy profe porque esa es mi profesión, aunque intento no entender mi labor como un simple trabajo. Soy consciente de la responsabilidad social que tiene mi profesión, influyendo, aunque sea mínimamente, en la formación de muchas personas y por tanto, en el futuro de nuestra sociedad.

Me gusta pensar que contribuyo a educar personas para que sean felices, por encima de la materia que imparto. Educar personas para construir con ellas conocimiento, para progresar como personas y para construir un mundo mejor. Educar personas para que sean más justas, solidarias y humanitarias que las generaciones que les han precedido.

Creo que estamos en un momento liminar en el mundo de la educación. Algo va a cambiar en nuestro Centro, en la educación de nuestro país y en el mundo entero. La educación va a saltar del siglo XIX al XXI y no quiero perdérmelo. Es más, me gustaría contribuir a dar ese salto.

Creo que la educación debe contemplar aspectos que generalmente han quedado fuera de su campo de actuación: las emociones, la afectividad, lo espiritual. Debemos acabar con una educación que destruye los talentos personales para uniformar a las personas, haciéndolas “normales y corrientes”, es decir, mediocres, al objeto de mejorar su “empleabilidad”. La empleabilidad del futuro no tendrá nada que ver con la que conocemos hoy.

Además, creo que la educación debe ser capaz de potenciar las cualidades, talentos y preferencias de las personas, de manera que cada uno sea capaz de diseñar su propia vida, tomar las riendas de ella y hacer una aportación única e insustituible a la historia de la humanidad. 

24 mayo 2013

Vista nocturna


Mirar atrás para cambiar la educación.

En la conferencia de Montserrat del Pozo hablaba de mirar atrás para reconocer los puntos fuertes y potenciarlos como uno de los elementos que pueden posibilitar un cambio en la educación. Ella hablaba a nivel muy local, en la historia del propio Centro. Pero yo me lo planteo a nivel más global, ya que el debate sobre la innovación y el cambio de paradigma educativo es mucho más global. Además ya se sabe, "piensa en global y actúa en local"...
Pues bien, el problema es cuánto atrás hay que mirar para encontrar claves válidas para la educación del siglo XXI. ¿40 o 50 años atrás? ¿200 años atrás? Para mí sería un error. No saldríamos del modelo educativo de la sociedad industrial, la que inventó las fábricas industriales y las fábricas educativas, donde se confeccionan productos aptos como mano de obra que retroalimente el sistema (ver Ken Robinson, en sus libros o en internet). Howard Gardner casi  llega a reivindicar la educación renacentista, con lo que se va 400 o 500 años atrás. En esa época, la transmisión de conocimientos se hacía en los talleres artesanales, donde se ingresaba como aprendiz y el proceso de aprendizaje, el oficio y la maduración personal eran casi la misma cosa. El maestro observaba a su aprendiz en su desempeño y le iba marcando retos cada vez más complejos.
Yo propongo ir aún más lejos, a la Prehistoria, cuando había muy pocos conocimientos que transmitir. Por no haber, no había ni escritura, con lo que nos ahorramos la lectoescritura que tantos quebraderos de cabeza nos da. ¿Por qué a esa época? Pues porque entiendo que el funcionamiento del cerebro humano ha sido igual, biológicamente, en todas las épocas. Las diferencias son culturales, por lo que si nos vamos a un estadio cultural más sencillo, quizás encontremos las claves básicas de un proceso de enseñanza-aprendizaje más natural y eficiente.
¿Y qué podemos aprender (imaginar) de la educación prehistórica?
1. La educación es vida. Esto no sería una metáfora, sino algo literal. Si un joven no aprendía a rastrear, a fabricar flechas y lanzas, a cazar y a saber camuflarse, podía llegar el león y comérselo. Imagino la motivación para aprender de esos muchachos.
2. Personalización absoluta. El maestro, el pobre ancianito de 20 o 30 años que ya no podía cazar y al que le encargaban que se ocupase de los crios, estaba todo el día con ellos, sin timbres que marcasen periodos de 50 o 60 minutos para cambiar de actividad. Llegaba a conocer los puntos fuertes y las debilidades de cada uno, con lo que los podía orientar con gran claridad, según las habilidades y capacidades. Al fuertote lo orientaba a la caza y la guerra, al más habilidoso, a fabricar puntas de flecha o pintar bisontes en las paredes, al más espiritual, le encargaba la relación con los dioses, etc. Trabajaban las inteligencias múltiples miles de años antes de que Gardner nos las explicara.
3. Educación integral. Todo el día con los chicos. Con momentos de educación reglada, sentados escuchando las historias de los antepasados y viendo cómo se hace un bifaz, y otros momentos más lúdicos. También momentos utilitarios, preparando la comida o sacando de la cueva desperdicios. Y a la caída del sol todos se reunirían junto al fuego a contar más historias, reir y comentar lo acaecido durante el día, para terminar con un recuerdo a los antepasados.
4. Educación para la vida. Nada de currículums, programaciones, objetivos ni indicadores. Competencias básicas en estado puro. No hay contenidos establecidos a priori, sino que se va aprendiendo lo que va haciendo falta, según el desarrollo personal de cada uno y las necesidades de la tribu.
Pues sí, va a hacer falta mirar al pasado. Cuanto más pasado, más nos acercaremos a las claves educativas del futuro.

23 mayo 2013

Cambiando la educación

Ayer tuve la magnífica oportunidad de asistir a una charla de Montserrat del Pozo, directora del Colegio Montserrat de Barcelona y de la televisión educativa think1.tv.  (Pido disculpas por la calidad de las fotografías, las hice desde mi sitio con el móvil...)
Montserrat del Pozo en su conferencia de Sevilla el 22.05.2013

Muchas cosas de las que dijo ya las había oído o leído por ahí, pero no había tenido aún la oportunidad de escuchar el timbre de su voz, percibir sus gestos, sus expresiones, sus movimientos. Recibir parte de su energía, si nos ponemos en plan realismo mágico.
La ponencia llevaba por título "Gestión del Cambio" y daba por supuesto la necesidad de un cambio en el mundo de la educación. Nadie discute la necesidad de dicho cambio, aunque aún está por ver en qué dirección ha de producirse dicho cambio y cómo debe llevarse a cabo. Otro día reflexionaré sobre este asunto, aunque me parece que, de entrada, cambiar la selectividad por reválidas no es exactamente la idea...
El tríptico de información adelantaba que la jornada pretendía "sensibilizar a todos los agentes implicados en la educación de nuestros alumnos sobre la importancia de una buena gestión del cambio como parte fundamental de la calidad de la educación.
Objetivo fundamental (...) es crear la inquietud de impulsar equipos de educadores innovadores en las comunidades de aprendizaje, germen del cambio pedagógico en nuestros centros.
Para lograrlo debemos asumir el reto compartido de la creación de redes para facilitar el conocimientoo de nuevas experiencias e innovaciones en el ámbito perdagógico, promoviendo la generación del cambio orientado a reforzar el Proyecto Educativo de las instituciones.
Algunas de las propuestas que ofrecemos para comenzar a trabajar la gestión del cambio son tres consignas básicas (...):
1. Mirar hacia atrás con inteligencia. Valorar el trabajo hecho es lo que nos permite mirar adelante. Sacar provecho de las fortalezas.
2. Mirar alrededor, salir del colegio. Mirar lo multicultural, global, lingüístico. No mirar de forma segmentada. Cuanto más miras, más disfrutas, más piensas.
3. Mirar hacia adentro. Qué voy a hacer yo por el cambio. Cuál es mi compromiso personal. En todo proceso de cambio no se debe buscar el éxito porque se fracasará, hay que buscar ofrecer y dar" (las cursivas son mías).
De las frases dichas por "Sor Innovación", suyas o citas de otros autores, más o menos literales, me quedo con las siguientes: "Tenemos la obligación de tener esperanza para generar esperanza en los alumnos y que tengan vida", "es necesario la reflexión, pero en la acción, caminando", "tenemos derecho a descansar, cansándonos", "la imaginación ayuda a que se cumplan los sueños, la fantasía los mata", "la disciplina genera obediencia, la confianza autonomía", "No hay innovación sin autonomía del alumno", "hay quien en vez de 30 años de experiencia tiene 1 año de experiencia repetida 30 veces", "la mayor innovación es hacer que el alumno sea significativo para mí y luego dejarlo que cante como Plácido Domingo y consiga su propia marca", "confiar en uno mismo, en los alumnos y en la escuela", "los profesores deben pasar de ser repartidores de currículum a diseñadores de aprendizajes", "la calidad educativa da la posibilidad de evangelizar".
Nos habló del marco de la innovación sostenible (ver foto).
También nos habló, muy de pasada, del "pensamiento de diseño", aquel que es capaz de utilizar ambos hemisferios del cerebro. Afirma que el cambio empieza en uno mismo, cuando recorre honestamente el ciclo de actitud-conocimiento-práctica-hábito. Expuso los diferentes grados de compromiso con la innovación que pueden y suelen darse en los colegios, que de menos a más son: sabotaje, huelga, protesta, apatía, indiferencia, aceptación, apoyo, cooperación y plena identificación.
Recordó los 10 consejos de Guy Kawasaky sobre cómo ser innovador:
1. Crear significado (seleccionando contenidos significativos para los alumnos).
2. Saltar al próximo nivel.
3. Hacerlo genial, de forma única.
4. No temer al fracaso.
5. Dejar que "100 flores florezcan". Dejar que el proyecto crezca y que salga lo que Dios quiera, cuidando el proceso, que es la mejor manera de asegurar el éxito en el producto.
6. No temer polarizar a las personas.
7. Seguir mejorando (lo importante no es funcionar, sino mejorar).
8. Crear el "sector especial", único e innovador.
9. Regla 10-20-30. (10 diapositivas, 20 segundos, tamaño de letra 30).
10. No le hagas caso a los "sabiondos" (personas tóxicas, Christine Lewicki "Deja de refunfuñar").
Y nos explicó las 4 transformaciones fundamentales para lograr una verdadera innovación educativa:
1. Currículum, metodología y evaluación.
2. Rol del profesor y del alumno.
3. Organización del Centro.
4. Espacios arquitectónicos.
Toda la charla fue, de alguna manera, un homenaje al recientemente fallecido Glenn Doman, inspirador de los asombrosos cambios introducidos por las Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, desde la estimulación temprana, el aprendizaje cooperativo y las inteligencias múltiples. Al "¿descubridor?" de las IM también se le rindió homenaje, con el video, maravilloso de principio, a finsobre la visita que hace unos días realizó al Colegio Montserrat, colgado en la web del Centro.
Se puede profundizar más en:
www.think1.tv
www.cmontserrat.org
www.inteligenciasmultiples.net
Muchas gracias, Madre, por habernos inspirado tantas cosas. Ahora toca organizar todo esto y ponerse manos a la obra.


22 mayo 2013

Un fotógrafo en el aula.

Puede que mi afición por la fotografía me haya dotado con el paso del tiempo de "una mirada" con las características de esa actividad. Una mirada y unas capacidades y actitudes propias de la fotografía que se pueden utilizar en otros campos, en este caso, el de la educación.
Si eso es así, ¿qué cosas de la fotografía meto en el aula?
1. Técnica. En realidad, en el mundo de la fotografía siempre he pensado que la técnica es secundaria, que lo importante es tener algo que contar y una imagen que ofrecer. No obstante, la experiencia me ha ido dotando de ciertos conocimientos técnicos que evidentemente ayudan a realizar buenas fotografías. Es más, algunas imágenes que visualizo en mi mente sólo pueden llevarse a cabo con un cierto grado de conocimientos técnicos. En la educación ocurre lo mismo. La técnica es secundaria ante la importancia que adquiere el mensaje a transmitir, la educación. Pero la técnica, el oficio, facilita las cosas. Y está  bien adquirirlo con experiencia, pero ayuda el estudio y la formación, la reflexión, la autoevaluación de la tarea docente. Ayuda y permite avanzar más rápidamente.
2. Sentido estético. En fotografía es necesario un mínimo sentido estético para no caer en la realización de meras fotografías. Para transmitir un mensaje y, sobre todo, para emocionar, es necesario un sentido estético. Igual que en la educación. Quien no emociona no educa y para emocionar hay que abordar el trabajo diario con sentido estético. ¿Qué obra de arte voy a hacer con mi asignatura y, sobre todo, con mis alumnos?
3. Encuadre. En el visor de la cámara selecciono una porción de realidad por un determinado motivo, lo resalto fotográficamente y doy su versión más bella. Y lo mismo ocurre, o debería ocurrir, con la selección de contenidos y mi tarea docente. Seleccionar qué parte de mis alumnos "voy a educar", resaltar esa parte y lograr la versión más bella y perfecta en el desarrollo de su mente y de su personalidad.
4. Composición. No me gusta disponer los elementos de una fotografía de manera artificial, pero sí busco el punto de vista que permite una composición armoniosa de esos elementos. La composición implica orden, claridad de ideas, una determinada visión de la realidad. Cualidades que me parecen fundamentales para la tarea educativa.
5. El instante decisivo.Es el momento definido por Henri Cartier Bresson en el que todos los elementos están situados en el lugar exacto para conseguir la imagen perfecta. A veces me parece haber vivido una sensación parecida en el aula, cuando en un determinado ambiente, con algunas frases dichas por los alumnos y por mí mismo, en días especiales, en medio de muchas circunstancias, se sitúan las mentes y los corazones en el lugar exacto para que una palabra, un gesto o una mirada, cale en lo más profundo de alguna persona, que puede ser un alumno o yo mismo.

04 abril 2013

¿Te atreves a soñar?

Atrévete a pensar, atrévete a soñar... las aspiraciones siempre son las mismas. Y los que se atreven han hecho cambiar y evolucionar el mundo. Hoy somos lo que somos y tenemos lo que tenemos porque otros antes que nosotros pensaron y soñaron. 
Unos sencillos pasos para lograrlo:

¿Para que? para vivir una vida que realmente merezca ser vivida.
1. Toma consciencia de donde estás y hacia donde te gustaria ir: sueña y define tus metas.
2. Reconoce tu "zona de confort", o zona en la que estas instalado y que te impide avanzar.
3.Explota tus recursos personales, y detecta aquellas habilidades que necesitas desarrollar para alcanzar tus metas.
4. En fase creativa, explora tus mejores opciones.
5. Desarrolla un plan de accion con metas concretas, alcanzables, que dependan de ti (aunque no sepas como), realistas, retadoras, medibles o cuantificables, concretas en el tiempo.
6. Toma compromiso para realizar metas intermedias encaminadas a tus metas más ambicionas.
7. Aprende de los errores y de los aparentes fracasos.
8. ¡Disfruta con el proceso!
9. Celebra tus avances, por pequeños que sean.
10. Sea amoroso contigo mismo y agradece todas las ayudas que recibas de tu entorno. 

En definitiva, rompe las cadenas de la inercia, de la apatía y la pereza, del miedo, porque sólo una vida intensamente vivida permitirá llegar al final y reconocer que cada día, en cada pequeña obra, has hecho una gran obra.


Que disfrutes.

26 marzo 2013

La educación en la Constitución de 1812.

Artículo 131.
Las facultades de las Cortes son:
(...)
Vigésimasegunda. Establecer el plan general de enseñanza pública en toda la Monarquía, y aprobar el que se forme para la educación del Príncipe de Asturias.

Artículo 199.
La Regencia cuidará de que la educación del Rey menor sea la más conveniente al grande objeto de su alta dignidad, y que se desempeñe conforme al plan que aprobaren las Cortes.

Artículo 321.
Estará a cargo de los Ayuntamientos:
(...)
Quinto. Cuidar de todas las escuelas de primeras letras y de los demás establecimientos de educación que se paguen de los fondos del común.

Artículo 335.
Tocará a estas Diputaciones (provinciales):
(...)
Quinto. Promover la educación de la juventud conforme a los planes aprobados, y fomentar la agricultura la industria y el comercio, protegiendo a los inventores de nuevos descubrimientos en cualquiera de estos ramos.

TÍTULO IX.
DE LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

Capítulo único.

Artículo 366.
En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán escuelas de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, escribir y contar, y el catecismo de la religión católica, que comprenderá también una breve exposición de las obligaciones civiles.

Artículo 367.
Asimismo se arregrará y creará el número competente de Universidades y de otros establecimientos de instrucción que se juzguen convenientes para la enseñanza de todas las ciencias, literatura y bellas artes.

Artículo 368.
El plan general de enseñanza será uniforme en todo el Reino, debiendo explicarse la Constitución política de la Monarquía en todas las Universidades y establecimientos literarios donde se enseñen las ciencias eclesiásticas y políticas.

Artículo 369.
Habrá una Dirección general de estudios, compuesta de personas de conocida instrucción, a cuyo cargo estará, bajo la autoridad del Gobierno, la inspección de la enseñanza pública.

Artículo 370.
Las Cortes, por medio de planes y estatutos especiales, arreglarán cuanto pertenezca al importante objeto de la instrucción pública.

Artículo 371.
Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.


En la tercera parte del Discurso Preliminar, leído a las Cortes en Cádiz el 24 de diciembre de 1811, Argüelles había dado la siguiente explicación de la regulación dada a la educación pública y la libertad de imprenta:

El Estado, no menos que de soldados que le defiendan, necesita de ciudadanos que ilustren á la Nación y promuevan su felicidad ocn todo género de luces y conocimientos. así que uno de los primeros ciudados que deben ocupar a los representantes de un pueblo grande y gneneroso es la educación pública. Esta ha de ser general y uniforme, ya que generales y uniformes son la religión y las leyes de la Monarquía española. para que el carácter sea nacional, para que el espíritu público pueda dirigirse al grande objeto de formar verdaderos españoles, hombres de bien y amantes de su patria, es preciso que no quede confiada la dirección de la enseñanza pública a manos mercenarias, a genios limitados imbuidos de ideas falsas o principios equivocados, que tal vez establecerían una funesta lucha de opiniones y doctrinas. Las ciencias sagradas y morales continuarán enseñándose según los dogmas de nuestra santa religión y la disciplina de la Iglesia de España; las políticas, conforme a las leyes fundamentales de la Monarquía sancionadas por la Constitución, y las exactas y naturales habrán de seguir el progreso de los conocimientos humanos, según el espíritu de investigación que las dirige y las hace útiles en su aplicación a la felicidad de las sociedades. De esta sencilla indicación se deduce la necesidad de formar una inspección suprema de instrucción pública, que con el nombre de dirección general de estudios pueda promover el cultivo de las ciencias, o por mejor decir, de los conocimientos humanos en toda su extensión. El impulso y la dirección han de salir de un centro común, si es que han de lograrse los felices resultados que debe prometerse la Nación de la reunión de personas virtuosas e ilustradas, ocupadas exclusivamente en promover bajo la protección del Gobierno el sublime objeto de la instrucción pública. El poderoso influjo que ésta ha de tener en la felicidad futura de la Nación exige que las Cortes aprueben y vigilen los planes y estatutos de enseñanza en general, y todo lo que pertenezca a la erección y mejora de establecimientos científicos y artísticos.
Como nada contribuye más directamente a la ilustración y adelantamiento general de las naciones y a la conservación de su independencia que la libertad de publicar todas las ideas y pensamientos que puedan ser útiles y beneficiosos a los súbditos de un Estado, la libertad de imprenta, verdadero vehículo de las luces, debe formar parte de la ley fundamental de la Monarquía, si los españoles desean sinceramente ser libres y dichosos.

10 marzo 2013

Carta de Abraham Lincoln al profesor de su hijo




Estimado profesor:
Él tiene que aprender que no todos los hombres son justos, no todos son verdaderos, pero por favor dígale que para cada villano hay un héroe, que para cada egoísta, también hay un líder dedicado.
Enséñele que para cada enemigo, allí también habrá un amigo. Enséñele que es mejor obtener una moneda ganada con el sudor de su frente que una moneda robada (competencia matemática).
Enséñele a perder, pero también a disfrutar de la victoria, háblele de la envidia y sáquelo de ella, dele a conocer la profunda alegría de la sonrisa silenciosa, y a maravillarse con los libros (competencia lingüística), pero deje que él también aprenda con el cielo, las flores en el campo, las montañas y valles. (conocimiento e interacción con el mundo físico)
En las bromas con amigos, explíquele que más vale una derrota honrosa que una victoria vergonzosa.
Enséñele a creer en sí mismo, incluso si está solo frente a todo el mundo. Enséñele a ser suave con los gentiles y ser duro con los duros, enséñele a nunca entrar en un tren, sólo porque otros entraron. (autonomía e iniciativa personal)
Enséñele a escuchar a todos, pero en la hora de la verdad, decidir solo (tratamiento de la información y competencia digital), enséñele a reir cuando esté triste y explíquele que a veces los hombres también lloran (competencia cultural y artística).
Enséñele a ignorar las multitudes que claman sangre y a luchar sólo contra todo el mundo, si piensa que es justo. (competencia social y ciudadana)
Trátelo bien, pero no lo mime, ya que sólo en la prueba de fuego se sabe que el acero es real. Déjelo tener el coraje de ser impaciente y a tener coraje con paciencia. (aprender a aprender).
Transmítale una fe sublime al Creador y fe también en sí mismo, porque sólo entonces puede tener fe en los hombres.
Sé que pido mucho, pero vea lo que puede hacer, querido profesor.

Abraham Lincoln, 1830.

14 febrero 2013

Aprendizaje experiencial.

Encontré en internet (www.ecominga.uqam.ca/ECOMINGA.../3.Gomez_Pawelek.pdf) una ficha de cátedra del profesor Jeremías Gómez Pawelek, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, en la que se explica breve y claramente en qué consiste el enfoque del aprendizaje experiencial y los estilos individuales de aprendizaje desarrollados por David Kolb.
La Teoría del Aprendizaje Experiencial destaca la importancia del papel que juega la experiencia en el proceso de aprendizaje, siendo éste el proceso por medio del cual construímos conocimiento mediante un proceso de reflexión y de "dar sentido" a la experiencias. Los estilos individuales de aprendizaje serían los procesos cognición asociados al abordaje y procesamiento de experiencias y diversos modos de realizar dichos procesos. El modelo es práctico y sencillo, permitiendo visualizar en un gráfico:
  • El proceso de aprendizaje y sus etapas,
  • Los modos de adquirir nueva información y transformarla en algo significativo y utilizable,
  • Los estilos individuales de aprendizaje.
El Ciclo de Aprendizaje o Ciclo de Kolb es un proceso de cuatro etapas cíclicas:
  1. Experiencia concreta.
  2. Observación reflexiva. En la reflexión conectamos la experiencia y los resultados obtenidos.
  3. Conceptualización abstracta. Para obtener conclusiones o generalizaciones y crear principios generales sobre circunstancias más amplias.
  4. Experimentación activa. Prueba en la práctica de las conclusiones, usadas como guía de nuestra acción.
Cada etapa tiene su propio valor, ya que genera una forma particular de conocimiento. para un aprendizaje efectivo habría que pasar por las cuatro. El Ciclo puede empezar en cualquier etapa, pero generalmente sigue el mismo orden: Experiencia concreta - Observación reflexiva - Conceptualización abstrata - Experimentación activa. No siempre se sigue este orden, pudiéndose mezclar las etapas por acumulación de experiencias, observaciones, conceptualizaciones y reflexiones que orientan la acción. Por las etapas se va pasando de manera inconsciente.
Generalmente para procesar las experiencias, darle sentido y aprender se desarrollan dos actividades: percepción de la información y procesamiento de la información para transformarla en algo significativo y utilizable.
Estas dos actividades se realizan de manera diferente a lo largo de las distintas etapas del ciclo:
  • Experiencia concreta: percibimos sintiendo, a través de los sentidos, del contacto directo con lo concreto, con los aspectos tangibles de las experiencias.
  • Observación reflexiva: procesamos observando, otorgamos sentido observando la experiencia y reflexionando sobre la conexión entre lo que hicimos y las consecuencias de nuestras acciones.
  • Conceptualización abstracta: obtenemos nueva información (percibimos) pensando. Por medio del mensamiento obtenemos nuevos conceptos, ideas y teorías que orientan la acción.
  • Experimentación activa: comprendemos nueva información y la procesamos haciendo, implicándonos en nuevas experiencias y experimentando en forma activa para comprender.
Por tanto, con la Experiencia concreta y la Conceptualización abstracta desarrollamos la percepción y con la Observación reflexiva y la Experimentación activa la procesamos. Según las preferencias para percibir y procesar, se configuran los estilos individuales de aprendizaje.
Cada modo de percibir y procesar es un modo diferente de generar conocimiento y aprendizaje. En cada etapa del Ciclo se desarrolla una de las habilidades necesarias para aprender: involucrarnos en experiencias concretas, con actitud abierta y desprejuiciada; observar y reflexionar, desde diferentes puntos de vista y estableciendo conexiones; integrar observaciones y reflexiones en marcos más amplios de conocimiento; o experimentar activamente con nuestras teorías.
Aunque lo ideal sería desarrollar todas estas capacidades, generalmente se fortalece más una forma de percibir (sentir o pensar) y una forma de procesar la información (observar o hacer). Combinando estos modos en los que somos más hábiles, desarrollamos un estilo de aprendizaje.
Los que perciben la información a través de experiencias concretas tienden a involucrarse en situaciones para poder aprender de ellas. Aprenden mejor a través de la participación o la interacción con otros para obtener su información.
Los que perciben pensando aprenden mejor de la información que pueden examinar racionalmente o explorar en forma intelectual. Aprenden mejor de los libros.
Los que procesan la información y la comprenden actuando por sí mismos para ver qué ocurre, se lanzan y experimentan inmediatamente con la información obtenida.
los que procesan observando y reflexionando prefieren examinar la información desde diferentes perspectivas y sin juicios apresurados. Comprenden mejor la información observando a otros hacer.
Cada una de estas preferencias implica una elección inconsciente y previa al aprendizaje. De la combinación de estas preferencias se desprenden los cuatro estilos de aprendizaje. El estilo de aprendizaje es el conjunto de preferencias, que tienden a ser consistentes, que cada uno de nosotros tiene para el modo en que nos gusta aprender. Se basan en las diferentes estrategias, relativamente estables, que tienen las personas para obtener información de la experiencia y procesarla. La elección del estilo de aprendizaje se va conformando a medida que vamos madurando y desarrollándonos psicológicamente. Las principales etapas de estas fases del desarrollo son:
  • Adquisición: desarrollo de habilidades básicas y estructuras cognitivas, desde el nacimiento a la adolescencia.
  • Especialización en el estilo de aprendizaje por la socialización a nivel social, educacional y organizacional. Durante la primera adultez.
  • Integración de los estilos no dominantes. Durante la adultez y tercera edad.

Figura 1 - La rueda del aprendizaje de Kolb
Gráfico tomado de: http://unimetpuntokm.wordpress.com/2009/11/05/el-aprendizaje-y-la-conversion-del-conocimiento-en-las-organizaciones/


No hay un estilo mejor que otro. Lo ideal es ser competente en cada modo cuando se necesite para un determinado aprendizaje. Los cuatro estilos de aprendizaje son:
1. Estilo Divergente (Experiencia concreta + Observación reflexiva; sentir + observar)
  • Prefieren observar a actuar, desde diferentes puntos de vista. Escuchan con amplitud mental.
  • Tienden a recabar información y generan gran cantidad de ideas, a veces originales.
  • Personas imaginativas con capacidad para resolver problemas.
  • Pensamiento inductivo, de lo particular a lo general.
  • Sensibles y orientados a la gente. Trabajan bien en equipo. Reconocen y comprenden los problemas sociales.
  • Intereses artísticos y culturales diversos.
  • Correlato con carreras de arte, educación, historia, literatura, comunicaciones, teatro, trabajo social y psicología.
2. Estilo Asimilador (Conceptualización abstracta + Observación reflexiva; pensar + observar)
  • Enfoque conciso, lógico, preciso.
  • Capacidad para comprender la información y organizarla con un formato claro y lógico.
  • Integran la experiencia en marcos más amplios de teorías abstractas.
  • Requieren explicaciones precisas y claras.
  • Más atraídos por las teorías lógicas que por los enfoques prácticos. Les interesan más las ideas y conceptos abstractos que lo que  tenga que ver con las personas.
  • Teóricos, reflexivos y pacientes. Observa, racionalizan y reflexionan. Ven y conceptualizan para construir modelos.
  • Capacidad para definir y delimitar problemas, explicar integralmente lo observable, planificar, crear modelos teóricos y desarrollar hipótesis. Razonamiento inductivo.
  • Correlato con derecho, biología, matemáticas, la investigación y las ciencias. En general, el manejo de mucha información.
3. Estilo Convergente (Conceptualización abstracta + Experimentación activa; pensar + actuar)
  • Se fijan en la utilidad práctica de lo aprendido.
  • Capacidad para aplicar teorías e ideas a situaciones reales, como la resolución de problemas y la toma de decisiones.
  • Orientados a hechos y resultados.
  • Prefieren las tareas y actividades técnicas e impersonales que las relacionadas con las personas y los aspectos sociales.
  • Son fuertes en la definición y resolución de problemas y la toma de decisiones.
  • Pensamiento hipotético-deductivo.
  • Correlato con economía, ingeniería, medicina, informática y ciencias físicas y tecnológicas.
4. Estilo Acomodador (Experiencia concreta + Experimentación activa; sentir + actuar)
  • Aprendizaje práctico y experimental. Establecen objetivos y trabajan activamente en el campo, probando diferentes alternativas para alcanzar los objetivos.
  • Les atraen nuevos desafíos y experiencias. Facilidad para involucrar en proyectos y adaptarse a nuevas situaciones.
  • Pueden llevar adelante los planes y correr los riesgos que sean necesarios. Aprenden con la experiencia.
  • Se guían más por sus intuiciones e instintos que por análisis lógicos, que prefieren delegar en otras personas. Confían en los demás para obtener la información necesaria.
  • Prefieren hacer tareas y tener experiencias nuevas a pensar.
  • Prefieren trabajar en equipo, ligándose emocionalmente a las personas.
  • Espontáneos e impacientes.
Todos estos comportamientos, actitudes y preferencias, más que un listado exclusivo, son una tendencia. La mayoría de la gente tiende a preferir o destacarse en uno de los estilos y aprenden más efectivamente si el aprendizaje se organiza y estructura según su preferencia. Respondemos mejor a unos estímulos que a otros, aunque los necesitamos todos.
Es importante conocer nuestro estilo de aprendizaje para conocer nuestras debilidades y mejorarlas, así como nuestras fortalezas. Para los educadores puede servir como guía para planificar las clases y las estrategias didácticas que comprendan a todas las personas y estilos.
Una aplicación práctica es la diseñada por Bernice McCarthy en el Sistema 4MAT. Consiste en un modelo de planificación de clases siguiendo un diseño pedagógico que incluya actividades propias de todos los estilos y utilizando las cuatro habilidades de aprendizje y ambos hemisferios cerebrales. El Sistema 4MAT implica la inclusión de cuatro segmentos con ocho pasos:
  1. Experimentar: experiencia concreta y reflexión sobre ella.
  2. Conceptualizar: compartir información sobre conceptos y definiciones.
  3. Aplicar: practicar siguiendo pasos establecidos y luego añadir elementos propios.
  4. Crear: analizar la relevancia y utilidad de lo aplicado y adaptarlo a situaciones nuevas y más complejas.
En cada segmento hay actividades destinadas al lado izquierdo del cerebro (que busca estructuras y detalles; es más organizado y verbal; busca desglosar la información) y al lado derecho (que se orienta a la imagen completa buscando patrones; no verbal; creativo, intuitivo y espontáneo; sintetiza y consolida la información).
McCarthy amplía la descripción de los estilos de Kolb considerando que cada uno aborda el aprendizaje buscando respuesta a una pregunta en particular:
 
Kolb
McCarthy
 Pregunta y orientación
Divergente
Tipo 1
Aprendiz Imaginativo
¿por qué? Sentido personal del aprendizaje.
Asimilador
Tipo 2
Aprendiz Analítico
¿qué? Interés por la materia en sí.
Convergente
Tipo 3
Aprendiz del Sentido Común
¿cómo? Aplicación de lo aprendido.
Acomodador
Tipo 4
Aprendiz Dinámico
¿qué pasaría si…? Crear y descubrir por sí mismo.

Utilizando estas cuatro preguntas podemos verificar que en cada segmento las actividades planificadas birndan un espacio y una oportunidad para responder cada pregunta.

Hasta aquí el resumen del trabajo de Pawelek. Ahora toca interiorizar todo esto, buscar más información para resolver las dudas que van surgiendo (¿hay estilos "mixtos"?, ¿varían los estilos según los contenidos a aprender o según las circunstancias personales del aprendiz?, ¿podría diseñarse un cuestionario o prueba específico para identificar el estilo individual de aprendizaje de una persona?, etc) y buscar la forma de aplicarlo a mis clases de Historia...